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Muchas personas sueñan en la infancia con ser astronautas, futbolistas o pilotos; pero varios cambian de meta cuando crecen.

Nuestro embajador, Memo Rojas, se enamoró de los autos desde que tuvo memoria y no soltó ese sueño hasta que lo hizo realidad.

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“ME ENAMORÉ DE LOS AUTOS DESDE QUE TENGO MEMORIA”

La pasión de Memo por los autos existe desde su infancia, esto gracias al acercamiento que tuvo a los automóviles desde pequeño. Con un papá piloto era obvio que el amor por el automovilismo iba a crecer con los años. Son los momentos de la infancia los que nos marcan y se quedan en el recuerdo para siempre. En el caso de nuestro embajador eran los fines de semana en las pistas automovilísticas.

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“CON MI PADRE COMPARTO OBVIAMENTE LA PASIÓN POR EL AUTOMOVILISMO”

Para Memo, los momentos con su padre son inolvidables; gracias a la pasión que tienen los dos por los autos.

El papá de nuestro embajador ha demostrado ser el mejor consejero para el deporte del automovilismo, pero al mismo tiempo ha sido el más exigente como experto en el tema.

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“Todo gran esfuerzo tiene una gran recompensa”

La disciplina en un piloto de carreras es muy importante ya que requiere años de esfuerzo, años de sacrificio, incluso accidentes, pero al final estos momentos son los que te hacen más fuerte.

Memo es el vivo ejemplo de que los sueños se hacen realidad y más si cuentas con las personas indicadas a tu lado, en este caso su papá. Son los momentos por los que pasó lo que lo han hecho uno de nuestros favoritos pilotos mexicanos.

A ti, ¿quién te ha acompañado a seguir tus sueños?